El Presidente del Ente Portuario villense viajó a Panamá Viernes 23 de Febrero de 2015

obp198v99lrt1vegolr134v1h16ins1La Comisión Directiva del Consejo Portuario Argentino, que integra el presidente del Ente villense Fernando Villalba, estuvo en Panamá, invitada por Jan De Null Group y además para asistir al VIII Foro PBIP Internacional sobre seguridad y protección marítima y portuaria, organizado por la ONG Red PBIP International México.

“Hicimos una visita al puerto de Balboa y Panama Port Company; terminales multimodales, donde se trabaja con containers, con autos; en el primero de los nombrados también está el Puerto de Colón, donde está la Zona Libre Colón, y el polo industrial Zona Franca panameña”, arrancó contando el presidente del Ente Portuario a Diario EL SUR. Y añadió: “Es la segunda zona libre más grande del Mundo, con 240 hectáreas de extensión. Puerta principal de miles de productos que vienen de Asia hacia países como Venezuela, Costa Rica y Colombia, la Zona Libre es una enorme área amurallada dentro de la ciudad panameña de Colón, ubicada en la costa caribeña de Panamá. Fue creada en 1948, y  recibe a unos 250 mil visitantes al año y tiene 1.751 empresas que venden principalmente productos electrónicos, joyas, muebles, juguetes y licores”. “Es sólo para extranjeros; para que te vendan productos, no tenés que ser panameño”.
Por otra parte detalló que “en el puerto se pueden apreciar millones de containers; han usado un sistema como en Chile, por falta de espacios, elevando las containeras; buscando ese espacio hacia arriba, adecuando la logística; algo muy similar a lo que vimos en Valparaíso (Chile), con grúas pórticos enormes, que se manejan y controlan tecnológicamente desde una oficina para evitar accidentes, con las que se cargan los barcos tipo Post Panamax de containers”.
“Y tienen una zona con sistema de refrigeración para contenedores que vienen con alimentos, similar también al chileno, pero mucho más grande”, acotó sobre este punto.

Ampliación del Canal de Panamá
Por otro lado también tuvieron la posibilidad de visitar el Canal de Panamá y su significativa obra de ampliación. Al respecto Fernando Villalba se mostró sorprendido: “Es realmente faraónica. Te pone la piel de gallina ver esa obra tan grande, estar en el lecho del río, justo donde se va a tapar de agua, viendo las monumentales exclusas y conductos por donde elevarán los buques Post Panamax para pasar al otro océano”.
“Es emocionante estar en ese sitio que es un verdadero ícono para la actividad portuaria y con tanta historia ya que fue inaugurado en 1914; una vía de navegación interoceánica entre el mar Caribe y el océano Pacífico que atraviesa el istmo de Panamá en su punto más estrecho y ya que permite la unión de los océanos Pacífico con el Atlántico”, puntualizó al respecto.
Asimismo y haciendo historia, destacó que “antiguamente se utilizaban los pasos naturales entre ambos océanos  y que eran el estrecho de Magallanes y el cabo de Hornos, ubicados bien en el extremo austral de Sudamérica”
“Por este canal se maneja prácticamente toda la actividad portuaria mundial y el peaje que paga un buque grande, un Panamax, es de aproximadamente 350.000 dólares, dinero que ingresa a Panamá. Pero aunque parezca una suma significativa, de todas manera representa un gran ahorro, porque con este canal logran el efecto de acortar en tiempo y distancia la comunicación marítima, dinamizando así el intercambio comercial y económico; ya que al proporcionar una vía de tránsito corta y relativamente barata entre los dos océanos, influye decisivamente en los patrones del comercio mundial y ha significado además, el impulso básico para la expansión económica de muchas regiones remotas del mundo, como China, Japón y Corea del Sur; esos países junto a Estados Unidos y Chile, son los principales usuarios del Canal de Panamá”, remarcó luego.

“Empezar a darle bola al puerto”
A la hora de los balances y las reflexiones, Villalba sostuvo que la experiencia fue positiva: “Lo que te enseñan estos viajes por varios puertos del mundo, es que a la actividad portuaria le dan mucha importancia, porque significa el crecimiento de esa ciudad; están orgullosos de sus terminales porque generan dinero, empleo, movimiento; es la vidriera que tenés al mundo.
Podés pavimentar una calle, pero del barrio no salís; hay que invertir en el puerto; como se dice en la calle, hay que darle más bola al puerto, porque esta actividad es lo que nos está dando reconocimiento internacional; un buquecito que sale de aquí, va a la China y allí saben que aquí en Villa Constitución hay un puerto; lo mismo pasa en Chile, en Panamá y en Roterdam, donde hay una placa del puerto villense. En estos años hemos crecido en movimiento de cargas y así nos hicimos conocidos.  Como ciudad tenemos que vender nuestro puerto para más operatividad, para que genere más actividad económica y empleo. No nos podemos quedar encerrados acá”, opinó finalmente.

Fuente: Diario El Sur